13 may 2013

Valdivia/Santiago/Curitiba


Nuevamente lo repito: intentaré con todo mi corazón escribir más a menudo. No para ventilar mi vida, sino mas bien con la esperanza de que esta apertura pudiera ayudar a más de alguien.

Desde mi última entrada comienzo a relatar esta osadía. Después de días de ansiedad y nervios previos al viaje, el día 3 de abril dejo mi hermosa ciudad para cambiar todo de manera radicalmente. ¿Por qué radical? Porque jamás en la vida había viajado tan lejos, mucho menos para pensar en quedarme por casi 4 meses.

...Sí, quizás para aquellos que han tenido que dejar su hogar tempranamente, ya sea para salir a estudiar o a trabajar, no signifique nada un cambio de este tipo. Lo he visto y por eso me atrevo a decir eso. Sin embargo, para quienes una oportunidad como esta significa el primer "abandono" del hogar, en alguna medida este mensaje puede llegarles...Gracias a Dios, tuve el privilegio de ser acompañada por mi novio durante todo el viaje de llegada a Brasil, compañía que además permitió que las experiencias vividas fueran aún más hermosas. Definitivamente creo que sin él hubiera sido todo más difícil.

Para mi jamás dejará de ser emocionante el subir a un avión. Creo que cuando deje de serlo me asentaré en una ciudad y no me moveré más de ahí. El saber que en un correr de segundos un enorme monstruo pasa de ser movido por un pequeño vehículo a surcar por sí sólo grandes y espumosas nubes, no tiene precio. El mirar desde cientos de kilómetros de altura como las proporciones pierden sentido y el hombre se vuelve cada vez más pequeño, no me significa otra cosa que agradecer a Dios por permitirme disfrutar de todo lo que Él creó.



El vuelo duró cerca de 5 horas desde Santiago a São Paulo y cerca de 1 hora desde São Paulo a Curitiba, con una escala en éste último de cerca de 3 horas. El tiempo allí se nos hizo muy corto mientras hacíamos los trámites para el trasbordo de las maletas porque lamentablemente no iban directo a destino... No podíamos evitar la fila.

Llegamos cerca de las 21.00 hrs. a Curitiba. Entre vueltas y vueltas (el personal bilingüe no abunda en el Aeropuerto Afonso Pena) logramos salir de allí, en compañía de nuestras maletas y con destino al Hostel, cerca de las 23.00 hrs.

Con respecto a eso último: si existe algo por lo que deben procurar elegir bien al llegar es el transporte que usarán desde el Aeropuerto (o Rodoviaria, según el caso) hasta el lugar donde se van a hospedar durante los primeros días. Existen, al menos, 3 tipos de opciones para salir, las que paso a listar:

Ligeirinho Aeroporto: Ofrece transporte desde el Aeropuerto hacia el Centro Cívico de Curitiba, pasando por diversos puntos, como la PUC-PR y la Rodoferroviaria. Pasan con una frecuencia aproximada de 20 minutos; saliendo el primero a las 06.00 hrs y el último a las 23.20 hrs, en días de semana, y a las 22.00 hrs en fines de semana. Esta opción cuesta R$2,85 (US$1,4) de lunes a sábado y R$1,50 (US$0,7) en domingos. Esta opción es muy sencilla de ubicar ya que es casi imposible no ver la singular Estación Tubo, característica de Curitiba, frente a la puerta principal. Mas debes tener claridad respecto a la estación donde debes descender, más aún si llegas de noche.



Expresso Aeroporto: La misma idea que el anterior, mas es un servicio con mayor variedad de horarios disponibles y con un costo de R$12 (US$6). Las paradas se encuentran en su mayoría en el centro de la ciudad.



Taxis: Se encuentran fácilmente afuera del Aeropuerto, son confiables y llegan a cualquier parte de la ciudad. Para tener una referencia, la tarifa promedio para llegar al Centro Histórico es de R$60 (US$30).



26 abr 2013

El comienzo de un viaje maravilloso...

Wooow!! Hace muchísimo tiempo que no dedicaba un par de líneas a contar alguna experiencia de mi vida. Sin embargo, creo que esta es la ocasión perfecta para ponerme al día con ello! En realidad, la idea y motivación de volver a escribir a través de este medio es plasmar las vivencias que he tenido y tendré en Curitiba, ciudad de Brasil que, si Dios no dispone otra cosa, será mi nuevo hogar hasta agosto.
¿Por qué? Porque quiero que este medio sea una herramienta para aquellas personas que quieran viajar hasta acá, ya sea por estudios o simplemente para disfrutar de este hermoso país. Quién sabe si mis pequeños granitos de información, puedan eventualmente serle de utilidad a alguien, en algúuuuun lugar del mundo =)

(... Sí, definitivamente estoy en deuda, tanto así que no sé por donde comenzar!!)

Creo que primero contextualizaré un poco para explicar qué fue lo que me trajo hasta acá.
Mi nombre es Belén y vivo en Chile, específicamente en Valdivia, ciudad conocida como la "Perla del Sur" (si piensas viajar al país más largo y angosto del mundo, es un destino obligado en tu estadía).

Valdivia, Región de los Ríos, Chile

Allí, desde el 2008, estoy ligada a la Universidad Austral de Chile como estudiante de Auditoría, carrera de pregrado que dicta dicha Universidad.

Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas
UACh

Para nadie es secreto que siempre soñé con complementar mi educación en el extranjero. No tanto por la idea de incrementar mis conocimientos académicos, sino mas bien para conocer el mundo que me rodea y edificar el componente intercultural que ello trae consigo. Fue pues en esa búsqueda que para el año 2012, último año de carrera, Dios me dio la oportunidad de obtener una beca y viajar al extranjero por un semestre académico... Hoy sólo digo: "¡Woow, qué inmerecido regalo, buen Jesús!"

Autoridades y becados en Ceremonia de Premiación

¿En qué consiste? Por un semestre académico tengo la posibilidad de estudiar en una universidad de Brasil (en convenio con mi universidad de origen) y prácticamente con todos los gastos pagos. Banco Santander ofrece a sus beneficiarios una beca por la suma de €3.000 para costear pasajes aéreos, seguros y estadía en la ciudad anfitriona (y créanlo, es un buen monto para una ciudad como ésta). Los pasajes aéreos significaron aproximadamente US$355 (cerca de €270) desde Santiago hasta la ciudad misma de Curitiba. El seguro médico por su parte significó US$ 210 (ó €160). La diferencia entonces se dividió en cuotas iguales que cada uno debe destinar a la manutención personal.

... Hoy día se cumplieron 20 días en este país, uno muy distinto al mío, por cierto. Desde el idioma hasta los hábitos alimenticios, han significado un cambio muy importante y trascendental par el resto de mi vida.
Pero créanlo, no me faltarán historias para contar de esta de esta maravillosa experiencia.

Ate manhã!!

11 sept 2012

Inexistencia

No es que me importe que grites a los cielos tu afición por el pasado... o por ese pasado que va más atrás... No me interesa que en verdad prefieras sentarte y con tu cabeza cambiar aquello que no cambias con tus actos. En verdad, y aunque me incomoda, prefiero obviar el que tus pensamientos sean más altivos de lo que tu mismo piensas. Pero no me involucres a mi.

No quieres aceptar que mis esperanzas estén fijadas en eso que va más allá de lo que divisas; te molestas cada vez que mis temáticas no se delimiten a lo que tus manos pueden tocar y tus sentidos percibir.

¡Comprende que mi corazón palpita cada vez que escucha su nombre! ¡Se emociona al saber que a su lado tiene eternidad! Tal vez esa sea la razón de mi imposibilidad de pensar en ayer; en ese instante que ya no existe, que se fue para jamás volver.

Te lo imploro: ¡Olvida! ¡Olvida y perdona! No me mires a la cara si tus ojos no me pueden ver con amor. Tu mirada se vuelve una espada hiriente y desgarradora atravesando la inmensidad.

Te preguntas nuevamente el porqué a nosotros, sin darte cuenta que la respuesta está exactamente ahí. Es inherente, pequeño inconformista, a tu esencia, a tus más profundos deseos. Examina en tus entrañas, allí donde sólo tus enfermedades florecen, donde podrás conocer realmente quién eres.

¿O acaso crees que en algún punto eres distinto a los demás, a esos de quienes tanto te gusta hablar?
Reacciona, abre tus ojos. El corazón traspasará tus párpados y salpicará a otros de tu verdad. Esa que quieres negar.

El milagro no proviene de ti, no puede hacerlo. La quietud de tus cabellos al viento y la suavidad de tus pasos al caminar es un don sublime que no comprendes. Tus gritos son aún muy fuertes.

Tus manos, aún son ásperas.

1 oct 2009

El ángel, aunque no lo puedas ver, sigue ahí...

Hoy perdí el segundero del reloj que me mantenía cuerda. Es como si en cierta forma algo de mí impidiera que continue contando los minutos pasar, algo extraño que me instara a lograr encontrar ese punto que en algún momento de la inmensidad del tiempo perdí...
Son esas mañanas largas y frias que sencillamente congelan cada uno de los pensamientos que recorren el rio del abismo..
Sí, es como si en cierta manera lograra que pueda mirar un punto más arriba del que ahora estoy...

Mis pensamientos, mi mirada fija me inquietan. Puedo cerrar los ojos, puedo pedir que alguien desvie por un momento mi camino, pero como lograr inquietar el azul del cielo? La ilucidéz que en este momento embriaga cada rincón de esta habitación..

2 días y aún no puedo comprender como pude decir lo que dije. Verme influenciada por una decisión que no quise tomar.

El miedo inhabilitante que aún no puedo abandonar, pero del que sin embargo me arrepiento...







...Y a ti, por si aún continuas leyendo lo que escribo, como buscando una respuesta a lo que pasó, recuerda que aún te espero... Es lo peor...

30 ago 2009

Viento Recio


(Caunahue, Verano 2008)

Es extraño cómo en cuestión de segundos una decisión puede cambiar el resto de tu día.

Cómo en un abrir y cerrar de ojos tu conciencia puede realizar el mismo ejercicio, y sin meditar consecuencias, lanzarse a un vacío sin respuestas ni argumentos.
Si pudiesemos definir 'esto' sería así.
¿Por qué no poder tener la misma determinación para decirte a la cara sílaba tras sílaba?
Sí, lo sé.
Este estúpido miedo que me martiriza al mirarte a los ojos.
Esa tonta manía de mirar cómo sonríes desiquilibra mis intenciones y me paraliza.
¿Pero es que habrá otra cosa más esperanzadora que hacerlo?

"... Francisca saltó hacia su cama cuál cóndor llega al nido a cuidar de sus polluelos.
Sentía que sobre ella, sin pisar el suelo, viviría otra realidad.
Era allí donde no hacian falta sentimientos de culpa por el camino errado, era el escape perfecto ante el peso que recaía en sus hombros.
Vagaba ágil y presurosa entre emociones: aquellas que la caracterizaban, pero esta vez era algo más.
Cerro los ojos, abrió los brazos y comenzó a volar. Se elevó lentamente por sobre la copa de los árboles con la predisposición de mirar todo desde el punto más alto que encontrase.
De pronto y súbitamente estaba sobre miles de hojas de un tinte verde... otras eran amarillas por la cantidad de tiempo que llevaban sobre sí, pero cada una con ansias de morir bajo la dureza y fragilidad de aquella pluma.
Fue en esos instantes donde la doncella cerró el apetito y su olfato dejó de apreciar los más grandes manjares que traían a su mano. Sencillamente su mirada recorrió cada una de las hojas juntamente con sus manos, quienes la precedían.
Aún no logra comprender el cuándo fue que se levantó de su asiento."

1 ago 2009

Colección...

Hoy quizás me cuestiono muchas cosas que no debería cuestionarme y traslado mi memoria una y otra vez hasta aquel día... Aquel día cuando de la impotencia, nació esta suerte de 'poema'...

''Era duro, duro y frio cual hielo en medio del mar. Agrio, semejandte a aquel café mañanero al que olvidaste endulzar. Amargo como beber equivocadamente el más grande de tus errores. Eso fue lo que sentí, unido -claro está- a millares de hojas cayendo por entre mis mejillas. En cierta forma las sentía cayendo suaves; encarnando y llevando en sí dolor e impotencia, pero en el mismo plano, y aún más allá, en las profundidades de mi mente, sobrellevaba un nudo rígido y firme; de esos que se cuelan en tu garganta y se empotran hasta que algo, o alguien, los desata. Esto último es lo que aún no puedo descifrar.
Aquellas largas mañanas sin fin, que se unían sigilosas e inhertes a madrugadas añejas y frias. Ahí, donde las ramas se enredaron a una almohada pensando y buscando una solución; algún punto de escape por donde encontrar el camino original. Intentaba buscar el retorno, y a su vez unirlo a un avance; un futuro. Imaginé (o imagino, aún no lo sé) todas las posibles formas, habidas y por haber de hacerte feliz, y crecer juntos. Quizás ese fue mi problema; intentar pretender que era distinta y lo suficientemente especial como para cruzar aquel puente, tomados de la mano. Arriesgándonos juntos a conocer el mundo. Guardaba para mí tantos sueños -que de hecho, aún tengo- donde sólo estos 2 corazones serían los protagonistas. ¡Oh Dios mio! ¡Cómo puede una persona contener tanta rabia y frustación!, fue lo que dije antes de estallar en llanto.
Pero fueron esas hojas, esos pétalos de rosa, un tanto hipotéticos, los que se entremezclaron con el aroma a perdón. Suave, pero a la vez lo suficientemente frágiles como para pretender esparcirlos por entre mis dedos. No podrán ir más allá que pieza de colección. ¿Entiendes?

28 mar 2009

1 semana antes...

''Son en estas circunstancias, cuando la marea golpea fuerte; sencillamente es el viento recio del norte, que con la sutileza característica y muy propia de la fecha, revela que en verdad es inevitable sufrir las consecuencias del atardecer. Fijas tu rumbo, trazas el curso de lo que pretendes sea el mejor augürio de aquel rojo cielo que te antecede. No logras siquiera percatarte de lo infinito de las olas, y a su vez disfrutarlas... Es la estúpida y constante preocupación de esperar que la marea vuelva a bajar que la convicción de su regreso te ciega por completo. Es el ciclo de la naturaleza; de la misma manera que un día bajó, volverá nuevamente a subir, en ese frágil y simple jugueteo de la normalidad.
Las gaviotas seguirán navegando en el mismo curso, año tras año. Por más que tu quitasol puesto en medio, pretenda espantarlas con aquellos colores tan 'exitantes' a su vista animal, inevitable es la atracción innata hacia su bandada. Nadie puede negar -claro está- que por algún tiempo parecen totalmente desorientadas. Cambio climático, sobrevivencia, llámalo como quieras; pero ciertamente es lo que dejan entrever cada vez que se asoma su estación. Pero logran, a diferencia de nosotros, encaminarse y sentar rumbo en fracción de segundos. Es cosa de ver cuando una de las 'mandamaces' lanzan un escalofriante y duro estruendo para llamar su atención -cosa que logran a la perfección- y en un pestañeo humano se encuentran en plena libertad de conciencia y de acción para volar hacia donde siempre pertenecieron.
Al anochecer, cuando ya no ves mas que la luna en todo su esplendor, bañándose en aguas propias, como cada nuevo día; surge un sentimiento difícil de transcribir. Debe ser que en algún momento de mi vida me dijeron lo imposible que resultaría intentarlo; el corazón es instantáneo. No pretendas predecirlo porque el sólo se deja actuar y guiar por lo que, a esa altura de la noche, la luna le dicta... Y por cierto, debe ser lo que escribió aquella estrella; esa, la que justo hoy acabó con su esplendor...''

Arbol Frondoso



Estaba sentado tras ese árbol, bello y frondoso. Quizás era demasiado para un pajarillo tan pequeño. Sabía que aquellas ramas y hojas eran el mejor lugar para instalar a sus polluelos. En ese lugar sería donde se encontrarían seguros, listos para prepararse ante la vida y sobrevolar sutilmente sobre la tierra.
Algo detuvo a "mamá pájaro" que evitó su acampada. Ella, siempre en busca de la delicadeza, vió en las ramas algo más duro que lo que estaba dispuesta a soportar. Pretendía asentarse sobre suaves y tiernas hojas verdes, ahí donde no conociera el dolor que otros lugares dejaron plasmados sobre sus 2 patas. Estaban heridas a tal punto que sentarse, apoyarse, siquiera detenerse a descansar en esos lugars descuidadamente provocaría su muerte.
Si, así de dañado estaba su camino. Fueron muchas las trampas de las que tuvo que escapar. Por eso no me resulta extraño pensar que un árbol frondoso como el que se encontró aquel lunes le hiciera surgir más de una duda.
Pero he allí el gran problema; el mismo instinto que la motivó a salir de ahí, fue el que la llevó a un lugar aún peor. No se percató que en realidad eran sólo temores infundados y estigmatizados, provocados -para variar- por inútiles y vanales comparaciones...
Aún me pregunto porqué prefirió su bienestar antes que el de sus polluelos. Eran tan inmensamente felices en su nuevo nido, que no soportaron el que su madre los haya abandonado para irse a un lugar aún peor.
Volaron en su búsqueda, con 1 mes de edad, volaron para nunca más volver...

26 mar 2009

Pétalos de rosa...

En aquel entonces sólo pretendia cerrar los ojos y volar nuevamente hacia mi estrella.
Esa que en más de alguna ocasión fue testigo de esperanzas, hoy rotas; trozos esparcidos por donde menos los imagino... Y cuando menos lo espero, tropiezo con alguna parte del todo, y abre la herida, que por cierto, no duele...

''Era duro y frio, cual hielo en medio del mar. Agrio, semejante a aquel café mañanero al que olvidaste endulzar. Amargo, como beber equivocadamente el más grande de tus errores.
Eso fue lo que sentí, unido -claro está- a millares de hojas cayendo por entre mis mejillas. En cierta forma las sentía suaves, encarnando y llevando en sí dolor e impotencia, pero en el mismo plano, y aún más allá, en las profundidades de mi mente, sobrellevaba un nudo rígido y firme; de esos que se cuelan en tu garganta y se empotran hasta que algo o alguien los desata. Esto último es lo que aún no puedo descifrar.
Aquellas largas mañanas sin fin, que se unían sigilosas e inhertes a madrugadas añejas y frias. Ahí, donde las ramas se enredaron a una almohada pensando y buscando alguna solución; algún punto de escape por donde encontrar el camino original. Intentaba buscar el retorno, y a su vez unirlo a un avance; un futuro. Imaginé (o imagino, no lo sé) todas las posibles formas, habidas y por haber. Guardaba para mí tantos sueños -de hecho aún los tengo- donde sólo 2 corazones serían los protagonistas.
''¡Oh Dios mio! ¡Cómo puede una persona contener tanta rabia y frustración! '', fue lo que dije antes de estallar en llanto.
Pero fueron esas hojas, esos pétalos de rosa, un tanto hipotéticos, los que se entremezclaron con el aroma a perdón. Suave, pero a la vez lo suficientemente frágiles como para pretender esparcirlos por entre mis dedos. No podrían ir más allá que pieza de colección.
¿Entiendes?

22 mar 2009

Dulzura

Las cosas en la vida no siempre son como las esperas, como intentas que lleguen a ser y mucho menos como deseas que suenen... Pero ahí está la magia; lograr ese cambio, ese desequilibrio casi perfecto para lograr comparar... Y sí, aunque no siempre es bueno, y quizás sea más contraproducente de lo bueno que pudiese pretender, de vez en cuando sirve...
Todo cambia, y junto con el todo, también lo hago yo.

"Cuando los abrazas puedes perfectamente percibir el roce de su piel; única e inigualable. Son lo suficientemente suaves para acariciar hasta el último de tus alientos, ese que es imposible de identificar hasta por tus propios inocuos pensamientos.
Se escabullen como cual hilo de agua por entre tus dedos, se enredan y se cuelan transportando esa sensación de saciedad. Son capaces de cubrirlo todo, o al menos eso te pueden hacer creer. Traen en cada uno de sus bolsillos una rosa roja lista para ser sembrada y entregadaa quien la anhele; a quién sólo la necesite. Él sabe más que bien que su aroma es capaz de envolver hasta el último de los revoloteos de una mariposa, quizás sea esa la razón -el porqué sigiloso se escabulle cada vez que alguien pudiese descubrir su verdadera identidad. Lo altera creer que al abrir los ojos ya no exista más aquel papel de dulce encantador que lo tiene en el lugar preciso.
Si bien es cierto son grandes, admirables y fuertes, es necesario un poco de tiempo y dedicación para abrir su grueso y pesado pelaje, y descubrir lo que esconden tras el.
Lo irónico es que nadie puede, nadie lo intenta, nadie se arriesga. Hoy comprendí porque no... Ellos no siempre reaccionan bien al dejarlos así de desamparados; así de desprotegidos. Se ocultan tras su cueva, y si no eres un animal salvaje igual que él, mueres en tu defensa..."

14 mar 2009

'' O' clock ''

15 de Marzo y estando a pocas horas de terminar y comenzar nuevas etapas, me quise arriesgar y adentrarme a este mundo; aún un tanto extraño para mi...
Quizás es lo que necesito. Esa sensación de saber que alguien, por más desconocido que sea, se interese en tus palabras, en tus historias y en más de algún desvelo de tu corazón...
Y comenzaré con '' O'clock '', aquel relato de mi subconsiente; el más largo y difícil de concluir. Quizás sea por el momento en el que me sumergia cuando lo escribí... En fin... Las cosas ahora cambiaron, pero la esencia aún permanece...


·· Encuentra una razón del porqué la atención se me es desviada en un vaivén de segundos; encuentra el momento oportuno en el que caiga la soltura de circunstancias que tú y yo esperamos. Aquella que cada vez que es pensada dibuja una sonrisa…

Aquel día ella caminaba por entre los árboles, teñida de un azul opaco que cubría sus manos y su rostro. Creo haberme percatado que era seda, ¿Puede haber sido?
La misma penumbra que caía sobre sí pude divisarla en un momento frente a mí; como si su sombra hubiere corrido en fracción de segundos hasta mi lado para también cubrir mi mente. Desde ese momento no recuerdo más, no logro concebir ni imaginar siquiera que era el causante de tal estreches… Es raro, ¿No?
Casi inconsciente continué pisando piedra tras piedra, intentando no perder el ritmo del juego; de caer y no poder volver a recoger cada pedazo hecho añicos. Difícil tarea que me mantuvo ocupada nuevamente por un lapso de al menos media hora; y ya eran casi las 7… Ahí fue cuando la ví pasar nuevamente, pero ahora iba a acompañada por un extraño. Extraño también fue sentir la sensación que recorrió mi cuerpo en ese momento; como si cada cosa que ella vivía me afectara a mi… Sentí de pronto que mi corazón estaba agitado, preocupado y abismado por esa presencia. Ahora que lo pienso debí correr. Lo más probable es que mi cuerpo perdonaría tal sobreexigencia, tal abuso. Abuso porque la forma en que lo hubiera hecho no era sana, no competía para un cuerpo viejo y enfermo como el mío que sólo pretende saltar cada acera, intentando no pisar el agua. No mojarse. No mojarme. Sólo la brisa fresca me hizo despertar frente a un reloj que nuevamente marcaba media hora más… Sí, ya eran las 6.
Ágil fue la astilla que transitó sobre mi pie en ese momento que no pude detener su despunte a mi dedo. Quizás los reflejos no fueron lo suficientemente eficaces; como debieran comportarse habitualmente, prefirieron detenerse frente a aquel hombre extraño que se acercó. No sabré jamás el porqué esa mirada me era familiar; como si lo conociera de algún lugar. Traía un sombrero que sólo dejaba entrever esa mirada penetrante, causante de un helado recorrido a lugares misteriosos. Sus brazos terminaban en singulares ramas duras y marchitas, que se extendían como en busca de algo: esperaban algo. Me atemoricé, a tal punto que no pude articular palabra; no logré inventar una excusa, mi cabeza sólo asintió. Fue en ese momento cuando aquellas ramas duras y frías atravesaron mis manos, las entrelazó a tal punto que me era casi imposible lograr desatarlas… Comencé a desesperarme. Era quizás el alma ajena dentro mío que pedía escapar. Altivo anhelaba volar y destruir a la vez todo a su paso. No comprendí nada, sólo sabía que en poco tiempo más el reloj marcaría las 9 y todo habría llegado a su fin.
El cielo comenzó a oscurecer y al mismo tiempo me sentí acariciar con suaves pétalos de rosa… Rosas rojas… aroma imposible de obviar por mí. Me senté, quería pensar y meditar sobre aquel desconocido que creía traer a cuestas, que creía sostener. Sentí frío. Eran las 7 y ya estaba oscureciendo. A ratos pensé que me ahogaba, esa extraña sensación de cuando vuelas; cuando te elevas alto.
Un golpe suave, sutil, pero no menos notorio fue el que azotó mi pecho. El hombre había desaparecido y sólo dejó clavadas 2 rosas en cada una de mis manos. Era extraño, lo sentía aún ahí. Su presencia ya no me molestaba. No sé en qué momento comencé a extrañarlo, a necesitarlo… Dicen que eso es amor… No lo conozco; aún no puedo estrecharle la mano, lo mejor será obviar esa alternativa.De pronto, la ví nuevamente. Aquella mujer de mirada dulce, labios entrelazados que formaban un saludo, a quien todos amaban, todos querían. Su ternura inigualable que atraía a todos quienes la conocían y la llenaban de favores que ni ella pedía. Su reloj puntual marcaba las 5 y ella sin una pizca de intentar perderse con las flores, apoyada frente a aquel banco, a aquellas hojas que sólo encontraban sentido frente a ella. Aquella bendita hora donde sólo sus palabras caían y suavizaban la agria estadía del deber cumplido. Pedían a gritos un nuevo fuego, un nuevo mundo y ella sin embargo permanecía en silencio, esperando a que los cristales de vidrio cayeran a su lado. Todos veían en ella lo que ya no era, lo que no podía ser. Lo tenía todo; todo a los ojos del resto, a la mirada imponente de sus pares, de aquellos que veían sólo triunfos en sus manos, caminatas en sus rodillas que la llevarían a la cima. Quienes buscaban en ella la benevolencia que no se traslucía a través de ellos, pero nadie entendía, nadie quería entender lo que, oculto tras una puerta oscura, no podían divisar. Lo que adentro de un hoyo negro y tapado con su pelo, no se enteraba del mundo. Su silencio la mató de a poco. La rompió a pedazos y cuando quiso volver a nacer, ya era tarde. Como un ladrón de flores se habían llevado su corazón… Y no existían derechos de devolución…